Trabajamos la localización espacial con el “Charlitrón”

Para la entrada de hoy os quiero presentar un material tan sencillo como polivalente:

Los aros bicolores, también conocidos para algunos optometristas como “Charlitrón“.

Este material y sus utilidades lo conocí por primera vez de la mano del optometrista Carlos Ramos Athane, director técnico del centro de optometría Evya en Villanueva de la Serena.

Este material está formado por tres aros con dos colores cada uno de ellos. Con ellos podemos hacer múltiples ejercicios para mejorar seguimientos, localización, cálculo de distancias, coordinación ojo – mano…

charlitron

Vamos a ver algunos ejemplo de cómo podemos utilizar este material:

Utilizando un sólo aro:

– El terapeuta le lanzará el aro al paciente pidiéndole que lo coja por uno de los colores del aro, y viceversa. De esta manera estamos haciendo que el paciente, no sólo siga el aro sino una zona determinada del mismo que tendrá que coger, trabajando de una manera más potente la coordinación ojo – mano.

Este juego se puede realizar lanzando el aro por el aire o, si estamos ante un niño muy pequeño o con muchas dificultades, podremos hacerlo también lanzando el aro rodando por el suelo.

– También podremos hacer el siguiente juego: el paciente comienza de espaldas al terapeuta, el terapeuta le lanza al aro a la vez que le avisa de que lo ha lanzado. El paciente tendrá que girar 180º rápidamente para que le dé tiempo a localizar el aro y cogerlo. Con este juego trabajaremos la velocidad de procesamiento y potenciaremos la coordinación ojo – mano.

Utilizando dos aros:

– Podemos lanzar dos aros a la vez, uno en cada mano. En este juego estaremos trabajando, además de todas las habilidades que con el resto de actividades, la periferia, no es posible mirar a los dos aros a la vez de manera que, al menos uno de ellos, lo estaremos siguiendo por periferia.

– También podremos empezar con un aro el terapeuta y otro el paciente. A la de 3, lanzaremos el aro.  De esta manera estaremos trabajando coordinación ojo-mano, velocidad de procesamiento y estaremos favoreciendo la independencia de ambos lados del cuerpo, ya que uno de los brazos estará lanzando mientras que el otro se prepara para recoger.

– Siguiente con esta idea de independizar ambos lados del cuerpo y ser capaces de hacer cosas diferentes a la vez, podremos también utilizar un aro y una pelota. El aro se pasa por el aire como en los otros ejercicios y la pelota con un bote en el suelo. Empezaremos lanzando uno el aro y el otro la pelota para después probar a lanzar ambos objetos a la vez. Este puede ser uno de los ejercicios más complicados de coordinación corporal e independencia de los lados del cuerpo ya que uno de los brazos tiene que lanzar el aro hacia arriba y el otro la pelota dando un bote, calculando ambos dónde queremos que caiga para que le lleguen a la otra persona.

Utilizando los tres aros:

– Si añadimos el tercer aro al juego podremos lanzar una persona dos aros, uno por cada lado y la otra el tercer aro por el centro. Con este ejercicio también estaremos trabajando la periferia, la coordinación ojo – mano, localización, etc. En esta ocasión tendremos que hacer un cálculo más fino para conseguir que el aro que va solo pase por entre los otros dos sin chocarse.

– Con tres aros podemos hacer también el siguiente ejercicio: tanto terapeuta como paciente lanzan siempre con la misma mano y recoger con la contraria. Empezará el terapeuta con los tres aros en la mano izquierda, se los pasa uno a uno a la mano derecha y se los lanza al paciente a la mano izquierda. El paciente según recoja el aro con la mano izquierda se lo pasa a la derecha y lo lanza a la izquierda del terapeuta y así sucesivamente.

Este ejercicio lo haremos en las dos direcciones. Lanzando con la derecha y recogiendo con la izquierda y al revés.

Todos estos juegos o ejercicios los podremos complicar añadiendo, por ejemplo, el bosu o el balancín, si subimos al paciente en alguno de estos aparatos, tendrá una demanda vestibular constante que subirá el nivel de cualquiera de los juegos que hemos comentado antes.

También podremos, por ejemplo, movernos por la sala. El paciente se queda quiero en el suelo o sobre el bosu o un balancín. Y al mismo tiempo que estamos lanzando y recogiendo los aros y/o la pelota, podemos ir desplazándonos tanto para los lados como hacia delante y hacia atrás. De esta manera lo que conseguimos es que el paciente tenga que hacer cálculos constantes de distancia y de la fuerza con la que hay que lanzar los objetos para que lleguen hasta el terapeuta sin pasarse.

Podremos también añadir demanda cognitiva, bien pidiéndole que nos cuente algo que haya hecho o vaya a hacer o diciendo palabras con alguna temática (animales, palabras que empiecen por la letra “B”…)

Seguro que a vosotros se os ocurren muchas más ideas de ejercicios para hacer. Os invito  que las compartáis en los comentarios.

Si quieres recibir las entradas del blog directamente en tu mail, rellena este sencillo formulario:

El Almacén de Juegos

El Almacén de Juegos

Coordinación motora y visuomotora

Hoy vamos hablar de coordinación motora y visuomotora, de cómo podemos desarrollarla y mejorarla.

Continuamente estamos coordinando nuestro cuerpo para hacer cosas como caminar, bajar las escaleras o escribir en el ordenador; pero no sólo coordinamos nuestro cuerpo sino que coordinamos nuestra visión con los movimientos que hace nuestro cuerpo. Es decir, nuestra visión dirige nuestro movimiento y nos dice dónde está el siguiente escalón o dónde está ese vaso que queremos coger.

coordinación motora y visuomotora

Todos nosotros somos muy capaces de movernos sin la necesidad de mirar lo que estamos haciendo, podemos caminar con los ojos cerrados (no sin cierta inseguridad) o escribir con el ordenador sin mirar las teclas pero, hay acciones que son realmente difíciles de hacer con los ojos cerrados, como por ejemplo, echar agua a un vaso, jugar a algún deporte de pelota, cocinar… En este tipo de acciones entra en juego nuestra coordinación visuomotora, ya no sólo tendremos que coordinar nuestros brazos y piernas entre sí sino que tenemos un tercer agente que indica hacia dónde tenemos que movernos. Nuestro cerebro con toda esta información, tiene que ser capaz de mandar las órdenes precisas a nuestras extremidades para conseguir el movimiento preciso que necesitamos.

Muchas veces cuando vemos niños o adultos que son capaces de andar y correr, damos por sentado que han tenido un buen desarrollo motor y que éste se ha completado con éxito. Pero no siempre es así, y es muy importante que se realice de manera adecuada porque está en la base del desarrollo del resto de sistemas. El sistema motor configura la base de sustentación sobre la que se formarán el resto de sistemas del cuerpo humano. Un buen desarrollo motor, no sólo nos hará ser más ágiles sino que también nos permitirá un buen desarrollo del sistema auditivo y visual y, por lo tanto una buena relación sensorial con el entorno que nos permitirá ser aprendices eficaces, tanto en la escuela como fuera de ella.

En el desarrollo motor infantil es muy importante la fase de suelo, es bueno dejar a los bebés en el suelo boca – abajo a partir de los 3 ó 4 meses. De esta manera les damos la oportunidad de moverse de manera independiente, sin impedimentos. Estando en el suelo será cuando el niño irá ensayando la coordinación de brazos y piernas y la coordinación de éstos con sus ojos. En un primer momento tendrá movimientos descoordinados, que poco a poco le permitirán girar sobre su ombligo para después empezar a arrastrarse; un tiempo después de esto empezará el gateo y por último la marcha.

Al mismo tiempo que se desarrolla el arrastre y el gateo, se desarrollará su visión, aprenderá a calcular las distancias; a saber qué tiene que hacer para coger el objeto que ve al final de la sala; aprenderá a enfocar el suelo que tiene bajo sus manos, desarrollando así su capacidad de acomodación; irá a buscar los juguetes que hacen ruido, desarrollando así la localización auditiva… De manera conjunta se desarrollan todos los sistemas sobre la base del desarrollo motor.

Cuando los peques ya puedan andar y hayan superado estas etapas iniciales del desarrollo, podemos incluir algunos juegos para favorecer el desarrollo de su equilibrio y su coordinación. A continuación os dejamos algunos ejemplos de cosas que nos pueden ayudar en este momento de sus vidas. Los dos primeros son muy útiles en los primeros años de vida, para los otros necesitarán haber crecido un poco:

Vacas saltarinas: Estas u otros similares permiten a los peques desplazarse por casa rápidamente y mejorar su tono muscular general y su equilibrio ¡mientras se lo pasan en grande! A partir de los 12 meses podrán desplazarse a toda velocidad por la casa con su saltador al tiempo que se van desarrollando sin que nos demos cuenta.

   vaca azul      VACA VIOLETA

- Bicicletas sin pedales: Las bicicletas sin pedales son muy buenas compañeras para los niños a partir del año y medio ó 2 años. Les ayudarán a desarrollar su equilibrio, a ser capaces de utilizar los dos lados del cuerpo por igual, a mejorar el tono muscular de las piernas. Son un medio de desplazamiento que les gusta y con el que hacen ejercicio. Al estar en movimiento también desarrollarán su capacidad pulmonar y cardiaca.

   Captura de pantalla 2015-09-23 a las 23.40.21      Captura de pantalla 2015-09-23 a las 23.40.40

Rebotador: El rebotador es una estructura metálica cuadrada con una red elástica sobre la que poder lanzar sacos o pelotas y recogerlos después. Es una herramienta con la que podremos trabajar muchas habilidades visuomotoras. Nos ayudará a trabajar el cálculo de distancias, a calcular nuestra fuerza, controlar con qué velocidad tengo que lanzar para que llegue hasta mí… Con él se pueden hacer múltiples juegos, desde colocarse delante y lanzar y recoger un saco hasta donde nuestra imaginación nos lleve. En otro post entraremos en detalle de qué juegos podemos hacer con el rebotador.

Captura de pantalla 2015-05-09 a las 22.23.06

Ogodisk: En este juego tenemos dos discos, con una red elástica en su interior. Con ellos podemos hacer varios juegos, el primero y más sencillo es usarlos a modo de frisbee. También podremos usarlos a modo de raqueta, jugando entre dos personas a pasarnos la bola el uno al otro. De manera individual también se pueden utilizar, cogiendo uno en cada mano podremos pasarnos la bola de una mano a la otra, esto lo podremos hacer mirando la bola todo el rato o sin mirarla, de manera que también estamos trabajando la visión periférica. Y a partir de aquí podremos echarle imaginación e inventar cuantos juegos queramos. Con todos ellos estaremos trabajando la coordinación mano-ojo y el cálculo de distancias, estaremos trabajando nuestra coordinación visuomotora.

41-8dhNA9CL

Hemos visto algunos ejemplos de juegos que podemos hacer para apoyar el desarrollo motor y visomotor de grandes y pequeños. Os invitamos a escribir en los comentarios más juegos que se os ocurran para mejorar nuestra coordinación motora general y nuestra coordinación visuomotora.

¡Hasta la próxima!

Si quieres recibir mis entradas directamente en tu mail, rellena este formulario:

El Almacén de Juegos

El Almacén de Juegos