¿Cómo utilizar el rebotador?

En la entrada de hoy vamos a hablar del rebotador. Una herramienta con la que podremos trabajar muchas habilidades en las consultas de terapia visual.

El rebotador es una estructura metálica cuadrada que tiene anclada una red elástica. Todo aquello que lancemos a esta red nos será devuelto con una fuerza y dirección proporcional al lanzamiento que hayamos realizado.

rebotador

Contra esta red se puede lanzar cualquier objeto que no sea muy pesado, pero lo ideal es lanzar sacos, también se podrían lanzar pelota pero no son más difíciles de controlar, botan, ruedan… cuando se trabaja con niños que no tienen mucha habilidad pueden pasar más tiempo tras la pelota que haciendo el ejercicio en cuestión. Los sacos, por el contrario, se quedan donde caen, nos dan un feedback visual muy claro de cómo hemos lanzado, si tenemos que lanzar más fuerte, más hacia la derecha…

Con esta herramienta podremos trabajar los patrones de localización espacial que sirven de guía para la eficacia del resto de habilidades visuales. Además, también podremos mejorar la correspondencia entre los mapas internos y los externos.

Para utilizarlo colocaremos al paciente frente al rebotador, de pie, a una distancia en la que pueda realizar el ejercicio, dependerá de la edad y habilidades del niño. Podemos empezar cerca para explicarle el funcionamiento y que vea cómo funciona y después podremos ir alejándolo.

El protocolo “estándar” sería el siguiente: le lanzamos el saco al paciente, lo lanza al rebotador y lo recoge. Esta es la secuencia básica sobre la que trabajaremos todos los ejercicios que se nos vayan ocurriendo. Si el niño, o adulto, tiene muchas dificultades, podemos empezar lanzando nosotros el saco, de esta manera podrá ir practicando cómo coger el saco sin que esto dependa de cómo lo ha lanzado.

Para coger el saco, en un primer momento le dejaremos utilizar las dos manos, para después pedirle que lo haga sólo con una mano, que lance con una y recoja con la otra, que lance un saco en cada mano…

A continuación os propongo una lista de posibles alternativas que podemos utilizar con el rebotador:

  • Lanzar el saco y cogerlo con las dos manos.
  • Lanzar el saco y, antes de cogerlo, dar una palmada, o dar un salto, o una vuelta, o un salto con vuelta, o un salto con palmada…
  • El paciente empieza de espaldas al rebotador, el terapeuta lanza el saco y es entonces cuando el paciente se gira para cogerlo.
  • Lanzar el saco con una mano y recogerlo con esa misma mano.
  • Lanzar el saco con la mano derecha y recogerlo con la izquierda y viceversa.
  • Lanzar y recoger el saco subido al balancín, o al bosu.
  • Enumerar objetos de un tipo o resolver cuentas sencillas mientras lanza y recoge el saco.
  • Lanzar y recoger el saco a distintas distancias, andando hacia atrás y hacia delante.
  • Lanzar y recoger el saco en periferia, mirando a un punto fijo del rebotador, por ejemplo.
  • Lanzar y recoger el saco mientras se hacen sacádicos.
  • Lanzar y recoger un saco con cada mano, lanzando los dos sacos a la vez.
  • El terapeuta lanza el saco y el paciente tiene que recogerlo (con las dos manos, con una sola, alternando…)
  • El terapeuta lanza dos sacos y el paciente tiene que coger sólo el saco del color que se le indique. Se le puede indicar en el momento del lanzamiento o en el momento en el que ya están en el aire para entrenar la capacidad de reacción.
  • El terapeuta y el paciente lanzan un saco cada uno a la vez y tienen que recoger el que haya lanzado el otro.

Una vez recogido el saco podemos pedirle que lo enceste en un cubo, cesta o similar y le lanzamos otro saco para seguir con el ejercicio. De esta manera seguimos trabajando localización y cálculo de distancias de varias maneras y se hace el ejercicio más completo.

En definitiva, el rebotador es un material muy polivalente con el que podremos hacer tantos ejercicios como nuestra imaginación nos permita crear. Con él trabajaremos localización espacial, cálculo de distancias, velocidad de reacción, coordinación ojo – mano, automatización de habilidades visuales, etc.

En El almacén de juegos tenemos disponibles dos tamaños diferentes de rebotador para adaptarnos a las necesidades de todas las consultas y casas. El grande tiene un tamaño de 100×100 y el pequeño de 76×76.

¿Y tú? ¿Cómo utilizas el rebotador en tu consulta? Déjanos tus ideas en los comentarios.

 

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